LAS AVENTURAS DE BUSINESS Y JJ

Me dirijo al jardín botánico de Madrid pensando en el magnetismo que tienen las exposiciones de animales exóticos y venenosos, como el que tiene este mismo Jardín. Me resultan tremendamente atractivos a la par que peligrosos. Nunca sabes que terror vas a encontrar en la siguiente vitrina; algo así como la cárcel de Hannibal Lecter del mundo animal. Allí es donde me he citado con Business. Fue muy escueto en su sorprendente mensaje: “Mamba Negra te ha concedido una entrevista para CMDJJ. Tienes un vuelo reservado en una hora. Clase Business”.

Nos encontramos en la puerta de entrada. Es noche cerrada y una única farola ilumina la escena. Físicamente luce exactamente como imaginaba aunque le noto algo agitado y enseguida intuyo que no es momento para la camaradería. Le sigo a través de un falso sendero hacia las profundidades del jardín y no puedo dejar de pensar en Mamba. Iba a conocer a la Mamba Negra. La it-girl de Yonkis.com. A dia de hoy, misterio solo es superado por su delicado arte de encender chimeneas a golpe de GIF. ¿Cómo sería ella? ¿Podría conducir la entrevista o será ella quien me conduciría a mi?¿Me gustará? ¿Le gustare yo a ella?

Llegamos al edificio de exposiciones y Business se detiene un momento ante la puerta.

JJaimer – ¿Es cierto lo que dicen?

Business– El qué.

JJ – Que es una especie de vampira.

B – No hay nombre para lo que ella es.

Entro en el edificio solo, como Mamba ha exigido. Avanzo lentamente en la oscuridad tratando de no tropezarme y enseguida veo una silla vacía iluminada por un leve resplandor que proviene de una de las vitrinas. Sobre esta han colocado un letrero: No acercarse al cristal; Antes de poder siquiera sacar mi grabadora un silbido sordo llega a mis oídos a través de los respiraderos.

JJ – Buenas noches Sra Mamba

Una gran serpiente de brillo negro petróleo con los ojos de Uma Thurman asciende sobre la rama más cercana a mí.

M – Jajajaja. Buena noche sería si treparas el sobre el cristal y te acercaras un poquito más.

JJ – Sra Mamba, finalmente has decidido hacer tu imagen pública. Entonces, ¿lo que dicen las crónicas oscuras es cierto?

M – No me llames Sra Mamba; ¿acaso dirías que me parezco a alguien llamado Sra?

JJ – Bueno, tampoco hubiera dicho que las serpientes pudieran hablar. Pero aquí estoy, hablando con una.

M – Y aquí estoy yo, hablando con un trozo de carne.

JJ – Ejem… Mamba, ha pasado mucho tiempo. ¿Por qué has decidido ahora romper con tu anonimato y concederme esta entrevista?

M – Porque vuelvo a tener hambre. Jajajaja.

JJ – ¿Qué te sirven de comer aquí?

M – Ternera Kosher. No está mal, pero merezco algo mejor.

JJ –Eres la primera serpiente con la que hablo en mi vida. ¿De dónde proviene tu especie?

M – Soy Tabarnesa. Jajajajaja.

JJ – Lo que quiero decir, es si hay otros como tú.

M – Sabes perfectamente que no.

JJ – ¿Cómo te llevas con los otros reptiles de la exposición?

M – Me aburren. No tengo conversación.

JJ – Entonces, ¿Con quién te relacionas? ¿Qué haces para…?

M – Llegué a un buen acuerdo con uno de los jardineros, que es un testigo de Jehová con vocación de ayudar a los desamparados. Cuando viene por aquí me deja su mac. Lo único que hago es entrar en Yonkis.com y ver Catfish. Discutimos sobre muchas cosas interesantes, pero al final siempre trata de convertirme al Cristianismo. Todas nuestras conversaciones terminan exactamente igual.

JJ – ¿Te consideras atea?

M – Budista.

JJ – ¿Qué se siente al ser quizá la última en tu especie?

M – Me siento como King Kong, solo que al mismo tiempo también soy la chica rubia.

JJ – ¿Crees que…?

M – Si, si… Tus preguntas están fenomenal, pero ven aquí. Acércate un poco más.

Acerco la silla al cristal a pesar de la advertencia.

M – Veras… estoy terriblemente hambrienta.

JJ – Emh vale, se lo digo a Business y…

M – No no no… no lo estas entendiendo… Jjaimer, tienes que alimentarme. Empiezo a sentirme débil. Como bien has dicho; soy un espécimen único. ¿Qué es la vida Business, un pobre pringao que cuelga fotitos haciendo letras con billetes de 50 € comparado con una criatura en peligro de extinción como yo?

JJ – Bueno, dicho así puede que tengas razón…

M – JJ cariño, mata a Business por mí; no hay cámaras aquí. Mátalo y tíramelo por encima del cristal. Te estaría tan agradecida…

JJ – Mamba, no me apetece pasar el resto de mi vida en prisión.

M – En los tiempos que corren estarás fuera en un pis-pas.

JJ – No me puedo creer que me estés pidiendo matar a una persona…

Mamba me mira con los ojos Uma justo antes de cargarse a los Yakuza.

M – ¿Sabes que pareces con esa mochila de COS y esos zapatos baratos? Resultas vulgar, común, pero no sin cierto sentido del gusto en conjunto. Una buena alimentación te ha hecho crecer fuerte, pero solo un par de generaciones te separan del hambre. ¿No es así Sr JJaimer? Y esa complexión que tratas de ocultar…. es la complexión de un portero. ¿Qué hacia tu padre? ¿Arreglaba zapatos? Todavía hueles a betún y goma quemada. Sé que eras una presa fácil para otros niños; que te usaban de saco de boxeo en los asientos traseros del autobús mientras soñabas con escapar a otro lugar, a cualquier otro sitio, a cualquier lugar… y así es como decidiste convertirte en quien eres.

JJ – Si… es posible que tengas razón pero… ¿eres capaz de usar esa gran intuición contigo misma? ¿Qué me dices? ¿Por qué no te echas un buen vistazo y me dices que ves? O quizá te da miedo…

M – Un admirador, que es exactamente lo que tú eres trató de hacerse una foto conmigo una vez. Me tragué su lengua. Hablaba demasiado. Mmmmmmmm.

Sabía que no iba a sacar más de esa entrevista a no ser que claudicara a los deseos de aquel majestuoso animal. Así que decidí marcharme.

M – Eso. Lárgate. Vete y ponte a escribir tus mariconadas de mierda. Vuela pajarito…. vuela, vuela, vuela.

Business me esperaba en la puerta.

B – Que rápido. No debía de estar muy parlanchina hoy…

J – Lo estaba un poco… Oye Business escucha una cosa. Mamba parece estar escondiendo algo entre los dientes; algo así como un objeto dorado. No estoy muy seguro de que es. Si vienes conmigo un momento y te lo enseño de cerca…

El sol había empezado a salir, iluminado cada punto del falso sendero que no alcanzaba a cubrir el untuoso follaje.