Triunfa un bar donde te sirven en lencería

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Debido a la crisis el bar de Loli cada vez iba a peor, menos clientela y menos ingresos. Fue entonces cuando se le ocurrió poner en marcha una idea: hacer su particular versión de los famosos restaurantes ‘Hooters’ americanos, orientando su servicio a la clientela masculina. Realizó una nueva selección de camareras y las visitó con un uniforme especial, lencería fina.

Los resultados han sido positivos y cada vez tiene más clientes encantados de tomar el almuerzo con tan buenas vistas. Todo perfecto. Tan sólo tienen un gran problema, han salido en los medios. Hoy cuando caiga la noche, tras el polígono donde está el bar, en lo alto de las colinas, se vislumbrarán las antorchas. Un ejercito de feminazis esta comenzando a acampar, tomando posiciones, dispuestas a poner en orden la ofensa de Loli.

El único sitio donde podrás hacer el chiste de las ‘dos tazas de té’, y si no funciona siempre puedes intentarlo con tus piropos.