Quejica: Anónimo.
Asunto: Niñatos malotes tocacojones.

Replicante te escribo para q me des tu tan respetable opinión sobre el siguiente tema:

No me voy a andar con rodeos la verdad, estoy hasta la polla de los putos niñatos malotes, pero coño, Madrid esta lleno o que pasa? Cualquier niñato de estos q esta acomplejado porque de pequeño en el cole le pegaban y se reian de el, se corta el pelo y se lo pone de pincho o si sus padres le dejan se pone el cenicero, digamos q esto va por fase, luego viene la fase de la ropa. Ahora q son malotes de pelo tendran q vestir como los mas subnormales de su clase (los malotes y super guays) se compran un chándal fasion de adidas un polo tommy y a la calle a mirar mal.

Luego se pasa a la 2º fase, cuando sus papas se han acostumbrado al nuevo LOOK y a la ropa hortera y carisima se aparece el niño en casa con un pendiente (ojo tener un pendiente es de malote serio, pero tener 2 ya…).

Bueno con esto quiero decir q hay mucho malote de palo y luego a la hora de la verdad todos se acojonan y ensucian nuestra fama.

PD: no todos los malotes somos como estos pringaos asi que pijillos andaos con cuidado¡¡¡

Querido medio malote:

Agradece a tu postdata por haberte salvado de ir de cabeza a mi carpeta de “impublicables”. ¿Qué es eso de que no todos los malotes son tan pringados como los malotes a los que tú representas? ¿Exactamente en qué grado de malotismo debemos ubicarte? ¿En el grado de “soy lo suficientemente malote para no ser un execrable pijo pero no tanto como para ser un bastardo desestructurado”? Una postura de lo más conveniente, sí señor.

Verás, yo tengo la teoría de que la humanidad se polariza en dos bandos antagónicos. Audaces contra pringados. Tíos buenos contra feos. Gamberros contra intelectuales. Ambas facciones tienen ventajas y defectos, y todos sus miembros anhelan secretamente pertenecer a la otra. Los primeros se saben dueños de un fulgor efímero y condenados a una madurez anodina. Los segundos nacen con un seguro de jubilación bajo el brazo y garantías de pasar por esta vida dejando huella, aunque nunca paladearán el frenesí ni los placeres de la juventud. Tú, sin embargo, te posicionas en tierra de nadie, donde ni pega el sol ni sopla viento, en una media tinta inviable. Quieres hacernos creer que tienes todo lo bueno de cada uno, pero en el fondo te sabes lo suficientemente pringado como para que los guays nunca le ajunten y demasiado macarra para ser despreciado por los que algún día manejarán tu destino. Eres como un negro albino al que no permiten la entrada en el Cotton Club ni por la puerta principal ni por la de servicio.

Esto te lo dice alguien que sí sabe moverse por las delgadas líneas fronterizas con la soltura del mejor funambulista, y que no recuerda haber visto a nadie más por ahí.


El Replicante.





Quejica: Rodri Muza.
Asunto: ¿Cuestion de incesto?.

Mi duda, ya no me deja dormir. No me deja comer, ni tan solo pajearme en las
oscuras, y frías madrugadas en las que no concilio el sueño. Hace días que me planteo a cerca de una labor tan humana y bondadosa como la donación de esperma. El problema reside en lo siguiente.

1º: ¿ Podré superar la NEGATIVA de aceptar mi esperma, debido a su fragilidad, debilidad y poca densidad ?

Ya que al donar esperma, éste pasa más control de calidad que las hamburguesas del Mac Donalds. Con lo que no se si reuniré las cualidades. Y a mis 22 años, y con toda una vida sexual, en explosión, por delante, me imagino sabedor de tan inviril pensamiento. MI ESPERMA YA NO ES APTO. Entonces, cuanta paja desaprovechada desde los 11. Osea que me paso la mitad de mis días, masturbandome para que luego me digan que mi esperma NO ES APTO. Que soy un mal pajero, en definitivas cuentas. Es por eso que me da miedo donar esperma.

2º. La segunda duda es aún peor. Imaginaros:

Que mi esperma satisface los controles de calidad del Ministerio Pajillero de Interior. Y que después de unas gárgaras, deciden poner mi TARRITO bajo control de la investigación y de la ciencia.
Siendo así posible una futura inseminación, por parte de alguna chica que ante la negativa del esperma del marido, prefiere recurrir al mio.

Bien, pongamos que acepta y TA CHÁÁNN.... nace una pequeña criatura con mis esperma.

Pues mi miedo es, que si al cabo de 20 años, yo conozco a una rubia impresionante y establezco una relación. (Yo 42, y ella 20 ) Si resulta que la preciosa rubia....que es mi hija.....y yo NO LO SE, me la trinco....¿HAY INCESTO ?

Pero ¿incesto real? ¿moral? ¿espiritual? e incluso ¿pajillero? o ¿NO HAY INCESTO?.

Porque aunque el saber es poder, en este caso preferiría no saber.

espero los consejos de "EL REPLICANTE "

Rodri Muza


¡Apasionante debate nos plantea el amigo Rodri! Tras le negativa de Eduardo Punset a colaborar en esta sección y ofrecernos su siempre preclara perspectiva, he decidido echarle huevos e intentar suplirle desde mi humilde formación humanista muy deficitaria en el terreno ético científico.

¿Cómo sabes que tu semen es malo? ¿Se te escurre licuoso entre los dedos? ¿No es tan denso como los que brincan pizpiretos desde los falos de tus estrellas favoritas? Tírate un par de días sin pajearte y míralo por un microscopio. Piensa en el peso que te puedes quitar de encima si ves que la fuerza de voluntad te abandona durante la espera. Y si confirmas que tu semen es realmente un aguachirri inservible siempre estás a tiempo de extirparte las gónadas y consagrar tu existencia a custodiar un serrallo en Tai-Pei.

Pero podría ser que todo fuera una paranoia tuya y que conserves tu potencial reproductivo intacto, que vencieras finalmente el miedo al rechazo pericial y te decidieras a donarlo, perdiendo así su rastro como el que lanza una botella con un mensaje al mar. Sí, incluso podría generar una adorable nínfula programada por el hado para ir cepillándose maduritos interesantes hasta dar con la misma simiente que la concibió a ella. ¿Sería eso incesto? Éticamente no, técnicamente sí. Tu conciencia podrá estar tranquila, pero olvídate de presumir de un mocoso lindo ni despabilado. Presumirás de mocoso hasta que la criatura cumpla cuarenta. Y a tu esposa-hija no la deberías perder de vista ni un solo segundo, no sea que la caces una noche testando la calidad de su semen y tengas que pagar la manutención de otro oligofrénico en la familia.

Yo casi seguiría haciéndome pajas y limpiándolas con un calcetín. Como ves, no te expones a poco.

El Replicante.






Quejica: Guizmo el Xaxo
Asunto: El Vulgo.

Q hay Sifrai.

Escribo en tu sección para expresar mi descontento y desilusión hacia la gente en general, el vulgo en particular. Éste colectivo está integrado por aquellas personas q se creen alguien; evidentemente sin serlo, dada su poca cultura.

Pongo algun ejemplo: si alguien se niega sistemáticamente a aceptar las pajas como método senzillo y eficaz para liberar tensiones, ése alguien pertenece al vulgo. Hay muchos. Me dan asco.

Si alguien se cree con el derecho de poder despreciar a otro, simplemente pq éste último no es un ríe gracias-gilipollas-afeminado-fashion de mierda de los q abundan últimamente, ése alguien tb pertenece al vulgo. Y q conste q me enorgullece sobremanera q me desprecien por tal motivo. Simplemente me dan repelús los q juzgan sin motivo. Yo nunca lo haría.

Ya por último, decir q el vulgo nunca aceptará en su seno a individuos q tengan en cuenta el suicidio como forma de acabar con todo, de olvidarse de problemas, insatisfacciones y ralladas varias.

El vulgo prefiere pudrirse en su vida cotidiana, sin masturbarse (ni ir de prostitutas tp), riéndose del q se sale de lo normal (superándolo claro está), y esperando a q elementos externos a su voluntad decidan el momento de abandonar el mundo. Tp es tan malo sentirse por encima de dichos elementos vulgares e incultos no???

Nada más estimado Replicante, un abrazo fraternal.

Estimado contribuyente:

Debo darle la razón en cada una de las líneas que me remite y confesarle mi simpatía. Sin embargo, yo dispongo de mi propio método para identificar a estos individuos de los que me habla. A ver qué le parece.

Por desgracia, las personas no tenemos el paladar acondicionado para todo tipo de sabores. Se trata ésta de una limitación lamentable de la que no nos libramos ninguno. Los grandes gourmets son conscientes de ello y no se conforman con lo que les sirven sino que, además, picotean del plato del vecino con la sana intención de ir ampliando su repertorio. Muchas veces terminan con una mueca de asco, pero su curiosidad les convierte en grandes connoisseurs y exigentes sibaritas. El comensal medio se queda con su menú del día: lunes, cocido; martes paella; miércoles, lentejas... Viven sin sobresaltos y con el estómago agradecido. No molestan a nadie y a veces piden un tupper con la factura para compartir sus sobras con otros. Después está El Vulgo.

El Vulgo sólo se alimenta de pan, lo que hace que vivan desnutridos hasta el punto de que los dientes les bailen en las encías. Esto les preocupa, no es para menos, e intentan a la desesperada rebañar con sus curruscos los platos ajenos para obtener ese aporte nutricional que su organismo les pide a gritos. Pero son un caso perdido, porque todas las salsas les provocan arcadas y la fea costumbre de vomitar sobre el anfitrión. Entonces regresan a su sitio para continuar babeando su mendrugo mientras maldicen al cocinero y al repugnante gusto colectivo.

Espero, amigo Gizmo, que disfrute de su cena y se deje embriagar por el aroma de la mesa de al lado. Y no se corte en pedir permiso para mojar su miga cuando le parezca procedente.

Un saludo:

El Replicante.







Quejica: Chucho el Roto
Asunto: Viviendo en el auto.

Respetable Sr. Replicante:

Pues acá, del otro lado del charco, también tenemos quejas a puñados, se pueden citar a seis dígitos, pero vamos, la que me tiene bien agarrado de los huevos, es soplarme de polo a polo el puto tráfico de la ciudad más grande del mundo. Es una verdadera mierda, he intentado de todo: Leer el diario matutino durante el continuo "stop & go" (me ha costado más de dos alcances al vehículo de enfrente), beberme un "six" durante el trayecto (me produjo bocio abdominal), paladear los sabrosones humos de mi parcela personal al ritmo de Marley (algunas detenciones policíacas ), oír música para calmar bestias (funcionó tan sólo por diez minutos), despachar desde casa (la clientela se fue a pique) y otras muchas más que no describo, ya que más que pereza de pegarle a las teclas, me da rabia.

El clamor del pópulo citadino se ha dejado sentir ante tales rifes cotidianos, como respuesta al problema y, por parte de nuestro gobernante (lameculosparanoico): Unos putos puentecitos de caricatura que, Dios guarde la hora en que se dejen sentir una insinuación telúrica y.......a tomar por el culo para nosotros, los infortunados residentes del tráfico lunes-viernes.

No veo manera, tal vez, Sr. Replicante, con su Ibérico talento para ver la mierdecilla en el culo ajeno, pueda derramar su luz, o bien, darme el dato del galeno fracasado ese, para albergar la esperanza de conseguir alguna recetilla para hacerme de algún chocho aliviador.

Sin más por el momento y no sin antes manifestar mi desacuerdo ante la toma falsa de su puta imagen retratada en la entrega #4 y, la cual, hace perder toda seriedad ante la escarlata silueta cobijada por la retícula de un fogón amartillado, me reitero muy,

Atentamente,
Chucho el Roto.


Querido colono.

Así a primera vista su queja me inspira a tacharle de antipatriota. Antipatriota, sí, y egoísta, por pensar exclusivamente en su propio interés. Considere todo lo que aporta a su gente al tener que atravesar su ciudad a diario. ¿Cuántos limpiadores de parabrisas, buhoneros y bandidos dependen de los niñitos de la Anáhuac que, como usted, son usuarios cotidianos del Periférico? ¿No querrá que se vean forzados a cruzar el borde, donde probablemente serán explotados, marginados y condenados a muerte por un asesinato cometido algún telepredicador baptista? Por otra parte, cediendo su granito de arena en contaminar un poco más la segunda ciudad más radioactiva del planeta estimulará la creación de nuevas fábricas de detergentes con las que clarear el plomo en suspensión impregnado en sus chamarras, y contribuirá así a la regeneración industrial de la zona. Pero si a pesar de todo insiste en obcecarse con su propia conveniencia, pruebe a emular a su bienamado Hernán Cortés y hágase con un penco con el que sortear a los otros vehículos. Porque ustedes ya sabrán que el jinete y el caballo son organismos independientes, ¿verdad?

El Replicante.






Quejica: Ali Agka
Asunto: Marditah armorranah
 
Odioso replicante!

Te escribo para informarte sobre cierto problemilla que he tenido últimamente, y que creo que tu tendrás la respuesta. La cuestión es que hace dos semanas me lié con un tío (macizorro como él solo) y hubo más que besitos. No voy a dar muchos detalles del acto en sí; no porque me avergüence, sino por que le deis a la cabeza y os echeis unas pajillas imaginando el evento. Todo fue bien, salvo por un detalle: el menda tenía almorranas. Yo, incauto de mí, le hice un beso negro que casi le toco el colon con la lengua. Y el muy cabrón sin decirme nada. Viciosillo, ya se sabe.

Al cabo de unos días me empezaron a salir unas pupas en los labios. Me dí pasta de dientes, zovirax,... pero cada vez se hacían más grandes: Parecía Esther Cañadas! Fuí al médico y él me dió el pronóstico adecuado: hemorroides bucales. llevo cuatro días limpiándome la boca con Hemoal, y la verdad es que va remitiendo.

Moraleja: Moral Pequeña

Ali Agka

Con que Zovirax, ¿eh, hijo de puta? Lo que de verdad me jode no es que te pires con la primera arrastrada que se te cruce, que podrás jurar que estaba todo lo macizo que tú quieras pero que tú y yo sabemos hasta dónde puedes aspirar. Lo que me cabrea es que después de tres años ofreciéndote mi diáfano orto no te hayas dignado en dedicarle ni el lametón más furtivo. Debe ser que te gustan con tropezones, porque el mío no sólo goza de una higiene ejemplar y de una poda meticulosa, sino que además nunca ha tenido hemorroides. Ni condilomas, que es lo que te debe haber pegado ese, porque las hemorroides no se pasan a la boca. Y eso de que no la viste también me lo tendrás que explicar cuando llegues a casa. A lo mejor te hicieron una endodoncia esa tarde y tenías la lengua dormida.

El Replicante.







Quejica: Acuario.
Asunto: Busco Mefisto .

Amigo replicante.

Deduzco que te han malinterpretado esos cretinos que te imaginan vilmente tatuado y agujereado, e incluso quien se atreve a tacharte de maricón, cuando yo se bien que tú eres en realidad como el de la melenita del Cifras y Letras, adicto al diccionario enciclopédico. No me sorprendería que tuvieras un palco en el Teatro Real, y que acudieras acompañado de tu madre, que es como se debe ir, coño.
Como se bien la infelicidad que debe causarte malvender ese ingenio tuyo de antiguo hidalgo (o infanzón de Cortes, al menos) a los descerebrados de Yonkis (que viven de tu gloria y a tu sombra) te propongo ejercer tu sagrado magisterio en donde mejor pueden entenderte. Tengo un niño de casi 4 años, muy listo y aún sin pervertir, al que quisiera que tutelaras personalmente (amén de recogerlo del cole, darle la merienda y limpiarle el culo en tanto yo llegó de chupársela a uno de los nuevos ministros. Como sabes bien, los de izquierdas se van antes, por la falta de costumbre). El niño no habla mucho, sólo sabe decir títulos de películas de Disney y “cómprame”.
Puedes grabar indeleblemente en su cerebro lo que quieras, adoctrinarlo, y acondicionarlo a tu gusto, siempre que no me despiertes. Pago 7 euros la hora, o sea, siete veces más de lo que te pagan estos chulazos. Y tengo en casa un grandes éxitos de la Callas, que me dieron por juntar 100 puntos en el Caprabo.

Gracias de antemano.

Acuario.

Querida Acuario:

¿Qué tipo de ángel eres tú? Algún demiurgo debe andar satisfecho con mis bajezas para premiarme colocándote en mi camino. Sí, maldita sea, acepto sin paliativos. Como ya te habrás imaginado, mi difícil carácter, mi frustración crónica y mi desprecio por el género humano me inhabilitan para cualquier tipo de relación casual o estable, y por ende, a perpetuarme en descendencia. Nadie quiere un vástago mío, ni legítimo ni bastardo, y yo no soy de los que van por la vida regalando lefazos como si fueran esputos, sin pedir derechos de autor. Tu hijo no llevará mi lacre en sus genes, pero ya se lo marcaré a hierro candente en algún otro sitio. Despreocúpate de tus obligaciones, mujer. No pienso agradecerte esta merced con una obra mediocre.

El Replicante.