Ninguna. Vivir abochornado de los padres es una losa que sólo la muerte, la de ellos en el mejor de los casos, puede reemplazar por otra más ligera, la de la mala conciencia, que se pule mucho más deprisa a medida que se arrastra. ¡Con lo buenos que eran! Por eso daban vergüenza. Una hija violada te salta con otros remilgos.
Pero a usted lo que le jode es toda esa mierda que le han legado y a la que es tan complicado renunciar: una familia paleta, un barrio paleto y una vida fea. Tenga también en cuenta que en esa humilde dote se incluye una configuración genética que, por alguna carambola darwiniana, ha hecho de usted una mujer lo suficientemente follable como para llamar la atención de un varón de rango social superior. Lo de rango superior lo imagino cuando leo que tiene reparos en enseñarle el pozo donde la excretaron. Vamos a ponernos en el mejor de los casos y a confiar en que él no sea tan pretencioso como usted, y puedan discurrir juntos alguna manera diplomática para evitar que la boda, si es que llega a celebrarse, se convierta en un simposio entre elfos y orcos. No se ponga nerviosa y déjelo todo en sus manos. Si de verdad tiene tan buena cuna como usted le supone sabrá dar con la decisión correcta, que excluirá, desde ya se lo digo, aquel bodorrio con el que siempre soñó. Pasado ese trago usted se sentirá tan liberada de la tensión que lo confundirá con devoción sincera, pero se estará engañando. Sus pobres padres han renunciado a mucho para concentrar en usted la poca calidad que pudieron reunir, y quizás le alcance para conseguir a alguien mejor, alguien que la redima del todo; alguien, en un momento dado, con casa en Sotogrande. Esperemos que para entonces sus padres hayan tenido la consideración de morirse y no necesite repetir el proceso.
El Replicante
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