Quejica: Samer.
Asunto: Pene lleno de amor.

Mi pregunta es simple y directa:

Mira usted, tengo el pene lleno de amor. ¿Que puedo hacer para solucionarlo?

PD: como ha comprobado no voy a escribir 5 párrafos llenos de palabras chungas para hacer una puta pregunta de una linea. Espero que aún así saque dos lineas de su apartado para responderme.

Besitos con sabor a lacasitos.

Samer

Hola Samer. Pues verás, no se me ocurría ninguna gilipollez con la que responder a la tuya, que tampoco se queda manca, pero me sentía obligado a publicarla para contentar a un sector del público que se queja del ampuloso manierismo que de un tiempo a esta parte planea sobre esta sección. Para todos ellos, algo ligero y centelleante, como tu mensaje. Así que me he puesto a googlear en busca de algún precedente documentado que me evite el trago de tener que insultarte sin motivos, cosa que no te mereces porque yo sé que eres un chavalote estupendo.

Se ve que los bosquimanos consiguieron desarrollar un sistema de riego sustentado por acuíferos subterráneos con el que cubrieron grandes extensiones de sabana de húmedos arrozales. Lo más singular del proyecto consistía en que el tipo de arroz que cultivaban, de grano grueso y oscuro como el pezón de una mona, era incomestible, y se empleaba para obstruir la uretra de los varones cuando estos salían de caza. Supongo que en la ESO os habrán contado que los bosquimanos cazaban con dardos envenenados, y que seguían el rastro de sus presas hasta que caían abatidas por el efecto de la ponzoña tras días de agonía y acoso. Se da también la circunstancia de que los varones bosquimanos son todos monógamos y heterosexuales, de lo que se deduce que con este gesto expresaban su renuncia a mantener relaciones con otras personas durante estas jornadas lejos de la compañera. A ésta se le reservaba la tarea extraer uno a uno los granos de arroz al regreso del cónyuge, pero había ocasiones en las que alguno pasaba desapercibido y no era expulsado hasta el momento de la eyaculación, dándose luego casos de mujeres a las que les germinaban brotes del coño.

Reconozco que no existe un paralelismo claro entre esta información y tu duda, pero uno no siempre puede estar en estado de gracia. Para compensarte, te invito a que envíes una foto de tu polla con el fin de que otros lectores aporten información adicional que te pueda ser útil. Creo que te conviene correr el riesgo de que alguien se masturbe observándola una vez publicada. A los demás os recuerdo que esta sección no es el marco adecuado donde exhibir vuestras gónadas, y que la oferta recae de manera intransferible sobre el amigo Samer porque parece apurado.

El Replicante





Quejica: Duende saltarin.
Asunto: Mis vecinas.

Estoy hasta las narices de mi vecina. La muy puta me mató a mi pobre gata, y eso q le hacía el favor de comerse las ratas que pululan por la zona, y que se alimentan de la mierda que impregna los rincones de su casa. Es fea, engreída y estúpida. Y su hija, peor aún. Si a mi me dan igual, ¿por qué tienen que venir a tocarme las narices? ¿Por qué mataron a mi gata mientras ellas tienen un aqueroso perro sarnoso que se mete en las casas y aúlla por las noches?

Lo malo es que yo no soy una mala bruja y me sabe mal matar al animalillo, que es lo que se merecerían ellas, pero no el pobre bicho -que si se tomasen la molestia de lavarlo y darle de comer estaría perfectamente...-

Tu eres la misma oligofrénica que la temporada pasada me mandó un mensaje diciéndome que una peluquera casi le deja calva, ¿verdad? (ver #9) Sí, recuerdo que me pareciste tan majadera que te confundí con una marica de provincias recién apeada del tren, y no porque las maricas de provincia sean más necias que las chicas como tú, sino porque tanto unas como otras sois rematadamente gilipollas, y tú en particular pareces reunir lo más granado de cada cuadra.

Antes de echarte a llorar déjame aclararte que esta reacción mía no ha sido inducida por tu mensaje, que encuentro adorable, sino por ese mismo sector de mi público que he mencionado antes, quienes, al tiempo que me exigen una involución hacia contenidos más intrascendentes, me exhortan a un recrudecimiento en el fluir de mi prosa. Son unos brutos y unos insensibles, y algunos disfrutan viendo cómo me ensaño con el sexo que se les niega. No tengo nada especial contra ti, Duende, princesa, pero es que no te haces una idea de la presión que ejercen sobre mi asertividad creativa.

El Replicante





Quejica: Makina NEN.
Asunto: Juzgados de violencia machista.

Hola replicante

Te escribo porque me acaban de joder. Iba a poder currar en algo para lo que siempre e nacido !! Pedían juezes para violencia machista. Y e dicho: Tate, yo mismo. Yo soy mogollón de machista y bastante violento, aunque con la edad (tengo 23) me estoy calmando como es natural. Estaba el primero y me dicen que es sólo para tíos que ya sean jueces de antes. O sea, LA MISMA MIERDA DE SIEMPRE.

Unos mafiosos. Yo hubiera sido un juez de puta madre. Que no por ser machista hubiera dado la razón siempre al tío. Que se si un tío pega a su mujer y ella no se lo merece, es un cabronazo, las cosas como son.

Pero hombre, no puedes hablar así. Eso de que “si ella no se lo merece” suena demasiado ambiguo para cualquier comité de selección. No te lo tomes como una conspiración, simplemente aquello no era el casting de OT. Lo de que es importante tener el graduado escolar es otra leyenda urbana. Si en vez de la gorra de Fernando Alonso te hubieses llevado una silla de ruedas te habrían tomado por Fungairiño.

Que no me entere yo que te vienes abajo por una cosa tan tonta. Vas a ir ahora mismo a la cocina y vas a derramar algo de harina sobre la encimera, y con el dedo índice, vas a dibujar sobre esa harina un corazón, y te vas a decir por lo bajini “yo me quiero así de grande”, para ti mismo, sin que lo oiga tu madre. Porque tú eres un chico muy especial, ¿de acuerdo?, y no debes dejar que nada ni nadie te haga pensar lo contrario.

El Replicante





Quejica: R.M.
Asunto: Ex novia reggaeton .

Estimado juntapalabras y colega narcisista:

Recientemente he padecido un revés en mi proyecto de emporio de putillas. Una descorazonadora brecha se ha abierto bajo mis pies, y por ende, bajo mi cicatriz de la operación de fimosis. Te cuento, querido:

Llevaba tiempo cultivando una romántica relación con una bella mujer.
Nuestro affaire no se materializó con promesas de fidelidad, y llegado el momento de dar el paso de convertirnos en una pareja estable, estimamos que le era preferible proseguir con nuestra parábola amorosa. Pero los tiempos en los que las féminas eran mínimamente leales en las relaciones esporádicas han finiquitado (espero no haber dado una mala noticia a nadie, pero lo siento, muchachos, es así).

Un buen día, la hembra en cuestión se entregó a un chucho, un perro, un colombiano todo fibra y testosterona por el cual decidió finiquitar nuestra relación de intercambio de fluidos y ahorrarme con ello unas cuantas marcas. Yo no estaba dispuesto a entrevistarme con la mentada manteniendo ella para el menú de la cena un vulgar reguetón sin conformarse (como debería hacer sin duda, pues es palabra por todos sabida afín al sexo débil) con el exquisito tango que la ofrecía.

Siempre he destilado un estilo muy personal para el cortejo, basado en el oportunismo, la picardía y la mordacidad, todas ellas atezadas con grotescos cambios de ritmo en mitad de la lid. Sin embargo, veo con desesperación como los vientos cambian, y los tipos duros triunfan con sus sesiones de gimnasio, sus anillos de oro, su obstinación y su agresividad verbal. Quizá sea la desolación que me arrastra o la mera coincidencia, pero me parece verlos dondequiera que vaya con musas del brazo o desafiantes en los asientos del copiloto.

¿Porqué esta absurda obsesión feminil con el músculo y el malotismo?. ¿Por qué los prefieren chungos?.


Sin más preámbulos que condenar a los vácuos feladores que le descalifican, me despido cortésmente aguardando su réplica.


Tu problema está enraizado en el instinto más primario del ser humano, el de perpetuar la especie, común a ambos sexos. Pero este instinto no se manifiesta de igual manera en cada caso. El macho sólo tiene que correrse en tantas vulvas como le dé tiempo antes del fin de su vida reproductiva para poder irse a la tumba con la sensación del deber cumplido. De ahí su promiscuidad, su obsesión por el sexo fácil y su falta de exigencia a la hora de acoplarse: hay lefazos para todas. Ella, sin embargo, tendrá que cargar con un bombo nueve meses, y eso le quita tiempo para seguir cumpliendo con su instinto reproductor. Su descendencia potencial es miles de veces inferior a la del hombre, y por eso se ven obligadas a ser mucho más selectivas. Los sistemas anticonceptivos no han conseguido mitigar este instinto, por más evidente que sea que ahora ya pueden follar a destajo.

A la hembra actual todo esto le produce un conflicto. Debe ser selectiva, muy bien, ¿pero de acuerdo a qué criterios? El sentido común se deja llevar por tendencias, modas y absurdos reportajes del Telva que la convencen de que su hombre ideal es un panoli como tú, con mucha labia, cierto ingenio, perspectivas de futuro y una madre de quien pueda heredar algún pedrusco. Y justo cuando parece acomodarse a esta consigna y emprender una vida en consonancia, emerge desde lo ignoto un bramido atronador: “¡Recapacita, insensata! Tu hombre ha de salir a cazar para alimentarte, protegerte de las alimañas y de las tribus vecinas. Por sus músculos lo reconocerás. Estará más buenorro que ese pijo pedante que te folla con su pene mutilado, y con un poco de suerte, a lo mejor hasta te pone unos tiros de coca decente.”

Esta llamada primigenia, eco terrible del primer orgasmo de Eva, se enrosca en la boca del útero y bloquea su razón. Entonces olvida el colegio bilingüe, las cuotas del spa, el Mini descapotable y el fin de año en Aspen, y se entrega a este inesperado vuelco de valores. Ahora ya sólo quiere rabo de ñeta, humungoso y rotundo, severo pero galante. A ti te queda la opción que veo que ya has elegido, el pataleo, el exaltar tus propias virtudes frente a las que supones que tu rival no tiene. Es un mecanismo de autodefensa previsible en alguien que no dispone de más recursos que los que ya se han demostrado inútiles.

Nada se estima lo suficiente hasta que se pierde, amigos. Que el testimonio de este infeliz nos lo recuerde en todo momento.

El Replicante





Quejica: Lignou Tai Thuan .
Asunto: Dos sugerencias .

podrias poner un manual de como hacerle bien una mamada a un tio o como follarse bien a un tio para que aprendieran las chicas, por cierto muchas amigas mias tambien dicen que a muchos hombre les falta aprender un poco ya que no saben hacerlas correrse en menos de 2 min. asi que tambien podrias poner como comerselo bien a una pava y como follartela debidamente y mira si podrias poner el listin de record de ventas de los videojuegos mas vendidos en todo el mundo pero no de cada consola sino de todas ellas.


¿Pero cómo no se me habrá ocurrido antes? Un listín de los videojuegos más vendidos, y para desmarcarme del resto de medios especializados que editan listines específicos para cada consola, yo los meto todos juntos en un megalistón que se va a cagar la perra. Y a escala global. Y todas las semanas. A tope. Me parece una idea tan chula, tan estimulante y, sobre todo, tan afín a mis inquietudes que me entran ganas de explicarte el argumento de Ariadne auf Naxos, opereta en un prólogo y un acto de Richard Strauss en donde el mito clásico se funde conpersonajes de la Comedia del Arte en una chirigota sublime. Y me jode bastante porque llevaba cuatro réplicas súper ubicado, sin que se me viera el plumero y sin dejarme tentar por autocomplacencias. Ahí: controlando. Hasta que has aparecido tú con tus amigas que aspiran a correrse en menos de dos minutos y tus rankings de videojuegos. “mira si podrías poner el listín de videojuegos más vendidos en todo el mundo”. Vale, lo miro y te cuento. Mira tú a ver si me puedes comer la polla un rato y luego les explicas a tus amigas cómo se hace.

El Replicante