
|
||||
Me alegra que alguien tenga por fin los huevos de posicionarse y romper una lanza a favor de ese polo social de pijos engominados y trajes de Chanel tan maltratado en esta sección. Es un trabajo sucio pero alguien tendrá que hacerlo porque ni ellos mismos parecen dispuestos. Será que tienen demasiada mala conciencia y vergüenza, y prefieren achantarse y renegar de su casta antes que defenderla con la vehemencia necesaria. Para esa tarea lo ideal es alguien como tú, un recién llegado, alguien inmunizado contra las debilidades y cobardías que acarrea la legitimidad. Alguien que acaba de colgar el mono y que celebra su nuevo estatus hasta el punto de aceptar dentro de él papeles que los que llevan toda la vida no quieren bajo ningún concepto. Así que si alguna vez te sientes snobeado por tus nuevos compañeros, si te dicen nuevo rico, trepa, advenedizo o wannabe, hazles ver lo importante que es tu labor. Fíjate en todo, toma nota, mimetiza. Si bajas la guardia correrás el riesgo de que alguien más advierta el olor a gasolina, y eso no sería deseable. Tú eres un hombre hecho a sí mismo, y ahora te mereces que te dejen disfrutar sin sobresaltos. El Replicante |

|
||||
Vuestro negocio no sé si triunfará, pero tu colega se va a llevar la palma cuando consiga endiñártela. Te lo pasas bien con él ¿eh? Estupendo, porque esto no ha hecho más que empezar. Que si un descansito en mitad del brainstorming mañanero, un café, una visita al baño.., si ya todos sabemos cómo empiezan estas cosas. Bueno, tú no, pero no te preocupes. Las lecciones mejor afianzadas son las que se viven en carne propia. El mayor problema que te podrás encontrar no será el dolor físico, que no es tan agudo como muchos creen, y menos aún enzarpado hasta las cejas. El problema vendrá cuando te des cuenta de que te has vuelto más cocainómano y maricón que él. Sí, ríete, pero dicen que las pollas pueden ser tan golosas como la escama más pura. Y cuando os hayáis metido por la tocha todo el crédito que habéis pedido, os percatéis de que el sector on-line está demasiado saturado y vuelvas para preguntarme qué hacer entonces, yo te diré que tiréis hacia un barrio donde paséis desapercibidos y pongáis un deli de diseño, algo cuco y bien surtido. Una floristería es otro valor seguro, más clásico, menos trendy, más difícil de justificar frente a tus amistades heterosexuales de toda la vida, pero rentable en todo caso. Entonces tu colega, el genio, atravesará una etapa en la que encuentre irresistibles a las azafata de congresos con las brevas recién recauchutadas, y tú te quedarás sólo, con el tabique de perforado y rodeado de gladiolos. Así que recuerda: no te metas en el mundo de la polla. El Replicante |

|
||||
¿Pero qué gilipollez es esa de que hace quince años le hubiera puesto como las motos y ahora le da pena? Hace quince años habría tenido alguna posibilidad de follársela y hoy se tiene que conformar con escribir esta carta para que un desconocido intente ridiculizarle frente a miles de personas. Esto demuestra que no tiene usted valor ni para machacársela a la salud de esa niñata, y que prefiere sublimar ese instinto de esta manera tan complicada. |

|
||||
Señor De La Patata, quisiera zanjar de una vez por todas el tema de su cónclave, y de paso, esa otra abyecta idea que acaba de concebir acerca de que el Barón Ochs sea interpretado por un soprano. Las leyes de la física velan para que ambas cosas no sucedan jamás, pero usted no se contenta ni con pruebas periciales como la que le ofrecí la semana pasada. Así que lo vamos a dejar de este tamaño porque no quiero seguir perdiendo lectores por su culpa. Por lo demás, veo que ha conseguido usted encontrar una sinopsis del primer y del segundo acto, muy bien. Lástima que no haya rastro del tercero ni mención alguna a la música del dueto que le indiqué. El argumento de la ópera me la pelaba, amigo Germen, sólo quería despertar algo en usted, y el motivo de la Rosa de Plata, con sus ocho acordes cromáticos descentendes salpicando la escena de destellos irisados, era mi última esperanza. Pero me ha vuelto a demostrar que su interés por medrar es nulo, y que ni es capaz de encontrar un puto mp3 en el emule ni de dejarse cuarenta euros de nada en una ópera con la que me habría hecho lubricar como una perra. Perdonarle no le voy a perdonar, pero sí le quiero ofrecer la posibilidad de reconciliarse con su conciencia mediante un acto de penitencia redentor. Le doy a elegir entre interpretar una reducción para teclado del Parsifal de Wagner en un Cassio VL-Tone, grabarlo y enviármelo como prueba, o pasar seis meses en Sumatra haciéndose pasar por un she-male y ofreciendo su cloaca a jornaleros seropositivos a cambio de techo y comida. En este caso también solicito pruebas gráficas, así que no interprete esto como otra invitación a redactarme una parida de la suyas porque las probabilidades de que se la publique son remotas. El Replicante |

|
||||
Igual que pasó al principio de la temporada pasada, voy a responder a uno solo de entre los muchos mensajes que recibo de este tipo. Los demás autores tendrán que entender que no me puedo marcar un monográfico diciendo quince veces lo mismo, y están en su derecho de interpretar esta omisión como una prueba irrefutable del poder de su dialéctica, que me ha dejado abochornado y sin argumentos. Como he hecho promesa de brevedad sólo voy a justificarme por algo en lo que atina de pleno, eso de que parece que me fuera la vida cuando me siento a responder. ¡Cuánta razón le ampara! Después de derramar sobre el teclado la inspiración pertinente, lo mimo, lo pulo y le saco lustre en un ejercicio de narcisismo compulsivo. Esto requiere una cantidad de tiempo nada desdeñable, y yo dispongo de él. Tal vez sería mejor que lo invirtiera buscando un trabajo que me permitiese llegar a ese reconocimiento social que podría ser tan terapéutico en mi caso. Lo malo es que como lo encuentre no me iba a a quedar tiempo para otras actividades mucho más mezquinas y sintomáticas que esta, imprescindibles también para que alguien como yo pueda continuar su existencia sintiéndose minimamente reconfortado. Le agradezco sus consejos, pero mi pathos se conforma con estas bagatelas. El Replicante |
