Quejica: elessar.
Asunto: Punkies en las raves.

te escribo para explicarte que he estado pensando sobre la "invasion" masiva de punkies en el mundo de las raves y las frees, y me sorprende por qué sucede ahora y no hace 8-9 años? cuando estas fiestas y estas drogas existian igual y se celebraban con los mismos fines. Pienso que esto han echo muy populares este tipo de fiestas pero a la vez las ha situado en lo mas bajo. Se que nunca podre argumentar a favor de estas fiestas con alguien que no las haya experimentado pero el problema está en éste canvio.


Pues estoy bastante de acuerdo contigo, aunque no sé exactamente en qué. Supongo que en el asco tácito que rezuman tus palabras, y en el dato velado de que estás entrando en una edad en la que uno adquiere la perspectiva adecuada para valorar determinados eventos. Antes también había chusma, pero verte codo con codo con ellos te hacía creerte integrado, y no te importaba que te rodearan la nuca con sus axilas ni que te rociasen la cara al pedirte un cigarro. Pero después de ocho o nueve años uno sigue frecuentando esos ambientes por pura inercia y por tener un pretexto para seguir drogándose, y a esas alturas, con los estímulos de recompensa resabiados y la serotonina apática, la tolerancia de antaño flaquea, y alternar con ratas que llevan tres días sin pasar por boxes y que apestan como reos de galera da el rollito justo.

Quiero advertir que no tengo nada en contra de un punkie siempre y cuando tenga edad para ser punkie, no vaya de tripi ni toque la flauta en la calle. Lo que me repugna son esas hordas de neo-hippies asilvestrados que patrullan las raves en comandos de quince, especialmente en las gratuitas, que desfasan más que nadie, que bailan pegándose empujones y haciendo que sus compinches impacten contra tu espalda, impregnándola. Esos ciber-costras que atentan contra la tranquilidad de todos lanzando al espacio aereo colectivo diábolos y teas ardiendo, y contra la leyes estéticas más elementales al permitir que sus hembras exhiban sus mamas vencidas por lustros de gravedad y mugre, fragmentando pastillas con los dos únicos incisivos que les quedan y celebrando cada tema con tanto entusiasmo como falta de criterio. Son espíritus libres, y por lo tanto tienen todo el derecho a paladear sin complejos cualquier pasatiempo que conlleve acabar rebozados en mierda. Obviamente son ellos los que están en su medio natural. Plantéate si tú tienes edad para seguir afirmando lo mismo.

El Replicante





Quejica: E.N.
Asunto: Concentra tu vida.

Y si apurase la vida acortándala, o más bien, concentrándolas con drogas que me sumerjan en estadios infinitos, en velocidades y pausas, en percepciones tan borrosas como nítidas, le pediré a mi primo un poco, ¡¡joder!!, es que estoy hasta los cojones de la carrera y a Laura que le den por culo que yo necesito vivir necesito alejarme de esta biblioteca que odiaría de no ser el cachondeo de los cafés y los nanos...

Mira nen si llamas a tu primo no te vuelvo a hablar, tu eres un mojigato de mierda y sobretodo un cobarde porque no tienes aguante para sentarte en la silla 3 horas seguidas estudiando y tampoco tienes lo que hay que tener para admitir que Laura te la pega con el rubio ese de los cojones, pero si ni siquiera te atreves a cortar... , ¿ya no me hablas? ¿que? ¿jode?, venga terminate el puto café y vamos al vice que toca mus.


Conmovedor soliloquio camuflado de diálogo entre el individuo y su presunta conciencia, y en el que su autor se desgarra entre la autoafirmación y la resignación ante su propia debilidad. La falta de puntuación en el tramo final del primer párrafo es intencionada, y pretende recrear en la imaginación del lector la misma sensación de desbordamiento que ese torrente de ideas le provocan. Nótese también la falta de acotaciones o comillas al saltar del yo cognitivo al yo interior, diluyendo así los límites entre ambos. ¿Cuál de los dos prevalece? El final es abierto, pero todo parece indicar que esa pincelada costumbrista con la que remata quiere dar a entender que son la pobreza de espíritu y la falta de voluntad las que terminan imponiéndose. El estilo epistolar es reemplazado por uno más declamativo, posiblemente inspirado por los anuncios de Burn, pero eso no le añade interés, ya que la pobreza sintáctica y la vaguedad expresiva del autor descompensan cualquier mérito que pudiera atribuirse a la elección de un formato tan audaz.

Mensajitos así ni uno más, que me ponen espeso.

El Replicante.





Quejica: T-Nedor.
Asunto: El niño de la Katana.

Querido replicante,

A tu consejo convoco para que me saque de la duda que desde hace tiempo me trae pensativo entre la acción o la no-acción que podría cambiar el curso de mi vida.

Desde tiempo atrás la convivencia con los 3 componentes de la familia en la que vivo, que es en la que nací, practican las técnicas más eficaces que probablemente existan para "tocarme los cojones bien tocaos". El menor de los tres, que pasó hace ya tiempo las dos décadas, no deja de martirizar mis oídos con el comando Camela, hijas bastardas de los maridos de las primas octavas de Camarón (D.E.P.), y el temita Chun-Chun-Arriba más puntero en la discoteca, el cual se pinchó por primera vez en Octubre del '88, "pero ejque es un rimember, tío". A ello añade eruptos en la mesa, silbidos a cualquier ora del día tarareando quién sabe que su mente endemoniada invente y sus simpares comentarios racistas y xenófobos de los cuales paso a citar los 3 que lideran el ranking:

 - "Vieja, hoy hemos pegao a unos rumanos"
 - "A Madrí dá agco ir, to lleno de maricas, que hasta se besan en el metro, los tenían que prohibir."
 - "Vieja, el (nombre de amigo) ha robao unos (artículo sustraido) en el (centro comercial), a ver si me pillo unos cuando valla!"

Son interminables las batallitas pero me extiendo demasiado. A éste comportamiento, sus dos unidades paternas, de los cuales creo que me tocaron algunos cromosomas, le aplauden, ignoran o animan, incluso llegando elqueentraeldineroacasa (el padre) a imitar las azañas de su pequeño con acciones como la ingestión de alimentos con las manos, escarabajeo de las muelas con los dedos tras la comida...
Debido al comportamiento y trato (malo) psicológico que esto me ocasiona pienso sobre los motivos que llevaron al Niño de la Katana a cometer sus actos y si una réplica estaría justificada ante un juez a la hora del ajuste de cuentas por parte de nuestro estado de derecho.

Espero tu opinión al respecto.

Un educado saludo.
T-nedor.


Vamos, que tu eres el hermano maricón. El maricón, el amargado y el feo. ¿Nunca te has parado a pensar que la conducta de tu familia puede ser una contrarreacción? Una contrarreacción a esa envidia tuya que te pasas el día rumiando por no haber sido tú el vital, el exultante, el que levanta una brisa al entrar; por no poder tatuarte un tribal en el reverso del bíceps, por ser calvo, enjuto, descompensado y no tener ningún motivo en esta vida para rasurarte los genitales. Pero eso no te da derecho a acosarles con tus divismos y tus pijadas porque así sólo consigues encabronarles más, y eso a la larga es peor para ti, para ellos y para la comunidad rumana. Asume las estadísticas: los hermano/as menores son siempre los que están buenos. Todo tío bueno quiere ser un intelectual. Todo intelectual desearía estar bueno. Uno entre un millón conjuga las dos cosas.

A mí el que me da lástima en esta historia es tu hermano pequeño. Si tuviera otro hermano maricón, uno que estuviera tan bueno como él o que no le diera importancia a esas cosas, uno del que pudiera sentirse orgulloso delante de sus amigos, otro gallo le cantaría. ¿Qué te costaría irte con él a reventarle el cráneo a un rumano? Seguramente tu sensibilidad te susurre que es una víctima inocente, pero también lo es tu familia. Tres cuerpos pesan más que uno. Si la situación no mejora después de eso, siempre habrá tiempo para reconsiderar tus intenciones iniciales.

El Replicante





Quejica: Daniel.
Asunto: Bienvenido.

Estimado e-paleto,

Bienvenido de nuevo a esta sección.

Espero que este año de retiro le haya servido para pulirse un poco en lo personal, y que no haya servido para que usted se abandone temporalmente a sus particulares vicios. Sólo espero que no se repita este episodio de introspección seborreica en el que seguro se ha dado a labores literarias que usted cree autoedificantes, y que yo estoy seguro no valen una mierda. Espero que se dé cuenta de que donde está ahora es donde mejor está; no se ofenda, pero a poco que suba usted el tono, se hará usted un favor, y nos lo hará a quienes disfrutamos de su buen hacer respondiendo este consultorio.

Sólo espero que este año le haya valido para darse cuenta de que usted no sabe escribir (entiéndame, el día que se dé usted cuenta, será lo mejor que le haya podido ocurrir), y que haya empleado parte de ese tiempo en librarse de sus estúpidos conflictos con el popper y el albariño. Usted ya no tiene edad para ciertas estupideces, y su madurez le debería haber llevado ya a otros campos más hedonistas.

Por cierto, espero que nuestros anteriores intercambios de correspondencia electrónica no hayan influido en el bajón moral que le llevó a su decadente estadio sabático: me entristecería que mis críticas hayan calado en el desconsuelo; el fin de estas es servir de acicate. Ya sabe que soy su más fiel admirador.

Un saludo, 

Daniel

P.S: Como tengo por costumbre, le ruego que no publique esta misiva. Sí me agradaría que me contestara, cosa que no hizo con la última, aunque bien entiendo que al final hará usted lo que le salga de los cojones.

Amigo Daniel.

¿Todo bien? Anda, que le ha faltado a usted tiempo para escribirme. No se lo tome como un reproche, me encanta ver caras conocidas que saben de qué va el tema y que orientan a los neófitos en maneras y protocolo, aunque, ¡ay!, esta vez me obliga usted a reprenderle. Y muy a mi pesar, porque corro el riesgo de que esta réplica sea interpretada como un “y tú más”mezquino y rencoroso. En fin, le echaré huevos, pero sepa para la próxima que con lo del Albariño me picó usted mucho más.

Mi objeción concierne a su estilo, que noto depauperado tras tantos meses sin mi influencia. Relea su anterior intervención (ver El Replicante #10)y compárela con esta última. ¿Qué le ha pasado? Repite usted cinco veces “espero” en tres párrafos. Espera usted demasiado, luego vienen las decepciones. Dos “haya servido” en la primera frase, y varios giros, o recursos, o llámelos como le dé la gana, que me recuerdan bastante... a mí. Yo supongo que ha debido ser un año árido, pero ahora que todo ha terminado no se felicite usted tanto, no limite sus lecturas a esta sección, y nadie podrá echarle en cara cosas tan feas nunca más.

Saco fuerzas de flaqueza para aclararle algunas de sus dudas. Sí, me he cultivado mucho, ya tendrá ocasión de comprobarlo. Sí, también me he abandonado a los placeres hedonistas, aunque en lo relativo a vinos sigo más o menos donde lo dejamos. No, usted no tuvo nada que ver en mi retirada, deje de sobrestimarse: mensajes como este que me acaba de enviar demuestran que no hay para tanto.

El Replicante.





Quejica: El Inner.
Asunto: Follarme a mi vecina .

Querido Replicante:

Veo que vuelve usted a ejercer su público magisterio desde las páginas de este lupanar internetero. Temí que hubiese vuelto a vestir para siempre los hábitos con el fin de adorar en solitario recogimiento a los falsos ídolos de la Iglesia Católica, pues en su día ya adiviné la procedencia seminarista de su lenguaje (cosa que usted jamás se atreverá a reconocer, y lo entiendo, no es bueno que el mundo sepa de tal circunstancia pues no en vano hace poco les alertó el cardenal Ratzinger, ahora Benedicto XVI, de los peligros de la "tiranía del relativismo", y ambos sabemos que se estaba refiriendo, entre otras cosas, a que no es lo mismo un siervo de dios que un siervo endiosado tal como usted).

Espero, obviamente, que no me haya incluido entre esa manada de lerdos y gañanes pretenciosos con ínfulas de escritor que intentan "alardes sintácticos" sin mayor fortuna que la que ya tuvieran al tratar de sacarse el graduado escolar. A ambos nos consta que la incapacidad devuelve fracaso tras el esfuerzo: es ley de natura... más aún, ley universal. No obstante, haré un esfuerzo de concisión pues no quiero obviar sus recomendaciones de brevedad. 

Así pues, permítame compartir mis dudas con usted, con la esperanza de que en un afortunado espasmo de lucidez les halle ajustada respuesta, a través de una única y sencilla pregunta que expresare de la siguiente manera: ¿el molesto hinchamiento de huevos que me sobreviene cada vez que me cruzo en las escaleras con la golfa de mi vecina, esa adolescente que frecuenta vestimentas ínfimas y masca chicles en eternas sesiones en las que parece estar intentando sacarle el sabor al látex (lo presupongo un entrenamiento para cuando le llegue la hora de remamar pollas embutifarradas en un condón), podría desaparecer sometiéndola en el rellano, tras traicionero asalto, al escarnio incompasivo de la sodomia, o mas bien debería limitarme a señalarle sin acritud, bien a ella o a su puta madre, aunque no a su padre pues es de público dominio que no lo conoce, que el recato en el vestir y la mera insinuación de los encantos femeninos son las más efectivas armas de las que una chica dispone para la empresa de la conquista amorosa de un hombre de bien, o mejor aún, de un santo varón?

Nada más que añadir, excepto suplicarle que bese de mi parte la mano a la autora de sus días: esa fulana cuya única gloria ha sido parir al travelo bujarrón con lengua de verdulera que desde esta sección nos guía, además de satisfacer durante años a toda la comunidad masculina de su entorno gracias a sus excelentes servicios profesionales (doy fe de ello). Se despide, como otras veces, un ingeniero bien posicionado.

D: Tiene usted una invitación al canal #todo_insultos del Hispano. Dayo y el que escribe estas líneas (~~~w0w~~~) desean (imploran) un encuentro amistoso. Por supuesto, no es necesario que publique esta posdata. No queremos que nadie la confunda con publicidad.


Hoy la cosa va de viejas glorias. Querido Inner, no se me ofusque por aparecer a continuación de Daniel. Eso no significa que le quiera a él más, sino que su mensaje llegó antes. El de usted tardó treinta y seis horas a partir del momento en el que esta segunda temporada quedó oficialmente inaugurada. Frente a las tres horas que le llevó a él, su marca es un ejemplo de contención y templanza.

Pero no le felicito por nada más porque también su mensaje me ha decepcionado. Creo que voy a tener que esperar savia nueva para recuperar el listón referencial que ustedes dos fijaron la temporada pasada. ¿Qué por qué no me gusta su carta? Porque es un puto coñazo, es repetitiva, se pierde en ilustraciones y no me da pie a decirle nada que no le haya dicho ya antes. Señor Inner, perora usted. Es más, ni siquiera me creo que exista esa vecina, fíjese. De acuerdo en que eso es lo de menos, pero ya que todo sale de su absurda testa, por el amor de Dios, reoriéntela un poco y deje de darme la brasa con cada niñata que se la pone fondona.

Tampoco voy a asistir a esa cita a la que me emplaza. ¿De verdad cree que me motiva medirme dialécticamente sin miles de personas que lo atestigüen y sin la garantía de tener yo la última palabra? Usted lo que quiere es un poquito de intimidad, que lo sé yo, y que le pase mi msn para seguir intimando un poquito más, truhán. Pero eso no va a ocurrir. Entienda que entre usted y yo jamás podría darse una relación empática, puesto que yo ya le tengo cosificado como otro lammer pajillero de los que participan en mi sección, y nada que usted pueda hacer o decir en la vida real podría diluir esta imagen virtual que ya me he fijado de usted. Habrá oído eso de que en el país de los ciegos el tuerto es rey. Le conviene que lo nuestro se restrinja a este marco.

El Replicante

PD: He tenido que reinventar una vez más el título que le puso a su mensaje para que cupiera. Sé que no lo aprueba, pero va a tener que joderse. El día que sus mensajes puedan compararse con un arioso de Wagner o un lied de Schubert le permitiré que los titule con la primera frase del texto, sin importar su longitud.