Quejica: Diego.
Asunto: Bicho raro.

Mi querido y engorroso engañabobos, con el firme propósito de enriquecer su fatua labor (ruego escoga su diccionario favorito de sinónimos y eche un vistazo a la que probablemente sea la segunda acepción de la palabra fatuo/a) voy a plantearle una duda. Sencillamente, quiero saber si soy o no soy normal, es decir, si soy igual que los demás, o por el contrario soy la antítesis de lo convencional. Le proporcionaré dos descripciones sobre mi persona, las dos igualmente válidas y absolutamente reales.

Recientemente sumé 20 años, brillante estudiante y deportista a tener en cuenta no solo en uno , sino en varios deportes. Ni guapo ni extremadamente feo, no muy exitoso con las féminas en parte debido a mi equidistante careto entre la belleza y lo horrendo y en parte motivado por una no excesiva timidez. Generoso, ateo, prototipo de hijo 10 y bondadoso, pero no gilipollas. Buen lector, amante de las comedias más simples y de la ironía jeroglífica, asiduo de la red y en general , apreciado por la gente de la que me rodeo.

Recientemente quedé con el último latino aproximadamente de mi edad con el que contacté por internet y al que exigía tan solo tres requisitos : piso libre, discrección y sumisión. Vivo atormentadamente mi bisexualidad y tengo una desgarradora (literalmente) vida sexual a mis espaldas siempre protagonizada por distintos contactos varoniles a través de chats, que por supuesto desconoce cualquier persona salvo ellos. La variedad de edades, formas y fines resulta escandalosa. Respecto a mis gustos ocultos, entre ellos se encuentra hurgarme concienzudamente el espacio que queda entre diente y encía para después saborear el olor que desprende la preciada sustancia, contemplar la decadencia personal de algunas personas allegadas, cuya aprobación y afecto también necesito o cambiar la correspondencia de todos mis vecinos. Arrastro un complejo de ser insignificante que frecuentemente me hunde en secretas y profundas depresiones, de vez en cuando rompo a llorar sin motivo aparente y he pensado en varias ocasiones en el suicidio. No creo , ni pretendo, que todo esto que muchos consideraran melodramático afecte a su juicio. Permítame recomendarle que lo disfrute más como una tragicomedia. Se me olvidaba comentar que entre ingle e ingle han brotado unas picajosillas manchas rosaceas que por motivos obvios, no
pueden ser reveladas.

Sin más tarea (ni oprobio) que agradecerle el ínfimo esfuerzo que realice al contestar, y asegurándole que, a diferencia del resto de comemocos que se han dirigido a usted, no presumiré ante nadie de haber sido publicado en este andurrial tugurio con tal de conservar el valioso anonimato, alargándome una línea más, se despide una razón más para que usted exista.


Yo, por mi parte, intentaré alargarme lo justo para no convertirme en otra razón por la que usted deje de existir. No, no es vanidad por mi parte, sino la mejor manera a mi alcance de devolverle el detalle que ha tenido con mis lectores dignándose a participar en esta sección. ¿Qué sería de mis comemocos sin huelesarros como usted?

Y una vez cumplidas las cortesías, vamos con lo suyo. ¿Exactamente qué faceta de su vida es esa que le hace creerse tan especial? ¿Que a sus años intente camuflar su homosexualidad pensando que podrá cumplir con las mujeres eternamente, y por ende, formar una familia y vivir el resto de su vida guardando las apariencias? La mayoría de los maricas piensan lo mismo hasta que terminan por rendirse ante la evidencia, aunque algunos insisten después de llegar a ese punto convencidos de que así darán más morbo. ¿Por su afición a cultivar y cosechar materia orgánica en descomposición dentro de tu boca para su usufructo personal? Le sorprendería de lo que es capaz esa gente por cuya aprobación y afecto tanto se desvive, lástima que ellos no tengan medios para sincerarse sin perder el anonimato. Por cierto, no deje de aportar ese dato en sus tanteos preliminares on-line. Diezmará sus posibilidades, pero si consigue concretar una cita pese a ello tenga por seguro que será el hombre de su vida. En fin, que se relaje. Búsquese un nuevo modelo de conducta porque no parece que Amelie le esté haciendo ningún bien. Es verdad que ella también jodía con el correo ajeno, pero siempre con buena intención. Yo le recomendaría alguien más viril, no sea que empiece usted a echar pluma y cuando se decida a contarle sus cosas a su gente la escena no sea tan melodramática como a usted le gustaría.

El Replicante.






Quejica: Matasanos vengativo.
Asunto: Misqueridos Pacientes.

Mi muy estimado replicante; tu y yo bien sabemos de las dolencias del alma ajena, aunque afortunado tu, que solo has de padecerlas a traves de correos mediocres y de escasa imaginacion, mientras que en mi caso he de departir con las miserias ajenas en vivo y en directo, soportando la mirada de ojos legañosos, hombros casposos y halitosis asaz repugnantes.

En mi anterior correo (si, era yo) me quejaba de mis pacientes, seres de escasa inteligencia e insoportable e infinita verborrea, aunque era una queja compulsiva, intestina, puramente visceral. Ahora me gustaria compartir contigo algunas reflexiones de forma mas meditada:

  • Cada vez aguanto menos la capacidad de manipulacion de mis pacientes, sus pobres intentos de venderme la moto con quejas progresivamente mas inverosimiles acerca de dolores extraños dignos de faquires tercermundistas y tarados mentales, en busca de analgesicos cada vez mas potentes y milagrosos.
  • Me estoy volviendo paulatinamente impermeable a sus suplicas y lamentos, a ese nivel de idiocia casi intolerable (en algunos casos claramente heredada de unos progenitores con neurocrito limite y lenguaje empobrecido, como demuestran cuando acompañanan a su prole bastarda a mi consulta)
  • Tampoco soporto las niñas pijas y mamas pijas y toda esa cohorte de nuevos ricos que vienen a mi consulta privada a quejarse de las mismas dolencias inventadas que el resto del lumpem, pero que se creen con mas derechos por tener una raquitica tarjeta de Sanitas o Adeslas, o cualquier otra aseguradora privada.... Pobres infelices, porque a cambio de recibir mi mismo maltrato deben pagar por ello.
  • Finalmente, y por mor de la brevedad que tanto reclamas, me quejo del comun de la especia humana, el pobre proletario oligofrenico fenilpiruvico de manos encallecidas (no se si de ese onanimsmo compulsivo comun a toda la raza humana masculina llevado al extremo; o por ese trabajo mediocre en el taller arreglando las trocolas ajenas...), barba rala, olor corporal nauseabundo, ojos vidriosos y torpe diccion, que viene a contarme que hace un par de semanas de fue de putas con unos colegas del trabajo, y "mire doctor, mire como saltan las hijas de puta", al tiempo que se descubre y me enseña sus partes pudendas por las que corretean como cabritillas docenas de ladillas de simpatica faz.... (VERIDICO)....
No mas por ahora...

Vaya, así que trabaja también por la privada. Bribonzuelo. Y yo que le tenía a usted por un humanista.

Bueno, poco más puedo añadir sobre su caso que no le haya dicho ya. Supongo que habrá sopesado la posibilidad de dedicarse a la investigación y apartarse así del trato con la chusma. Pero, ¡ay!, olvido que no es usted más que un médico de cabecera, con un envidiable ojo clínico, eso sí. Fíjese que yo tuve que contagiarle las ladillas a otro colegiado colega suyo, internista por cierto, para poder percatarme de ellas. Ahora que lo pienso, estoy seguro de que esa persona se solidarizaría con usted. Tenga en cuenta que él sí tuvo que chuparse sus añitos de residente, en urgencias nada menos, lidiando con cosas que usted sólo verá en “Hospital Central”. ¿Alguna vez le ha perseguido un gitano navaja en mano por haber ordenado que le lavaran la vagina a su esposa, quitándole el olor a hembra? ¿O qué me dice de los preocupados progenitores que acuden en plena madrugada solicitando los servicios de psiquiatría para atender a su hija porque se niega a llegar a casa a la hora que le dicen? Supongo que no le sonará nada de esto. Como buen peón de la sanidad su carrera es gris hasta en la casuística. Tenga, pues, la amabilidad de no volver a escribirme haciéndose el mártir, que no es usted Miguel Servet precisamente.

El Replicante.






Quejica: ci23.
Asunto: Handicaps y desventuras de ser retrasado mental .

Hola querido estandarte, mi tutora de manualidades me ha hecho el favor de pasarme unos cuantos balbuceos y estertores a papel escrito. Mi queja es que en este pais ya ni un pobre retrasadito se puede dedicar a babear y contemplar como su propia mierda le rodea. Yo tengo engañados a todos, soy subnormal profundo desde la mas tierna infancia, no se ni como coño puedo respirar y abrir los ojos a la vez, pero a pesar de estos limites que la naturaleza me ha puesto soy licenciado en derecho y medicina, tengo dos master por la universidad de Michigan y dirijo mi propia empresa de marketing y consulting. Gano una pasta al mes y mi novia está que se rompe. Aun por las noches hago ejercicios para no cagarme en las reuniones de empresa y cuando tengo tiempo hasta paro de pajearme y todo. Mi tutora me ha dicho que no me preocupe que somos muchos en mi situacion, tambien me ha dicho que en ciertos paises este caso mio es una bendicion y que con mas de dos neuronas unidas no sueles llegar muy lejos. Ya ves.

Un saludo, consonante.

Estimada doctora:

Me arrimo a mi teclado con el ánimo de transmitirle mi enhorabuena por el buen trabajo que viene desempeñando y cargarme en su puta vida. Es por gente tan eficaz como usted por la que me veo forzado a malgastar mi talento en despropósitos como este y seguir viviendo a expensas de mi familia, algo que, por otra parte, no me reporta excesivos inconvenientes, no le voy a engañar. Sin embargo, eventualmente se presentan ocasiones en los que termino a merced de individuos como estos a los que usted tutela, cuya capacidad no les permite ver más allá de la amenaza que para ellos represento y cuya asertividad, esa asertividad que con tan lamentables consecuencias usted inculca, les anima a adulterar mi voluntad con su criterio, mi campo visual con su presencia y mi espacio vital con su aroma. Intenté poner remedio a esta situación haciéndome pasar por uno de ellos, en balde. Alguien tan competente como usted me detectó a la primera de cambio y sólo conseguí un contrato en prácticas a media jornada. Es ahora a esa persona a la que tienen que tutelar, amén de alimentarle con pajita y facilitarle la micción con una sonda, tal fue mi frustración y cabreo. No aspiro a un ático con piscina ni a conducir un Jaguar X-Type. Me conformo con que me dé para volar a Antiqua en el momento del año que me plazca, meterme los ciclos de esteroides que estime convenientes y poder costearme un cultivo de células madre cuando éstos acaben con mi hígado. Así que ya sabe, si quiere hacer algo realmente productivo por esta sociedad, sáqueme de aquí.

El Replicante.






Quejica: Sor Citroën.
Asunto: Agnes de Dios.

Despreciable replicante:

Siendo como veo Usted una persona de conocimiento, templanza y elegancia en el verbo, sin duda tendrá a bien respondernos una cuestión que nos tiene, a todas las hermanas, revolucionadas en el convento. Después de morir el anterior abate, a quien Dios tenga en su gloria, y que dejo en estado de buena esperanza a tres hermanas (que actualmente regentan una casa de lenocinio en la N-II a la altura de la fabrica de cemento de Molins de Rey) y del fugaz paso de Monseñor Chesa, a quien Dios confunda, y que era a todas luces invertido. El actual abate que es muy viejo en el oficio, solo aprueba accedernos anal y bucalmente para evitar males mayores. La piadosa hermana Teresa, nos ha informado que la ingesta de su esperma, puede pasar a través del tracto digestivo hasta la orina y después, accidentalmente, puede introducirse nuevamente en el interior del cuerpo provocando un embarazo. ¿Es eso cierto? En caso afirmativo, ¿Puede de esta manera resolverse el misterio de la Inmaculada Concepción?

Agradeciéndole de antemano su respuesta, suya siempre.

Sor Citroën.

Hermana, no diga usted sandeces. Ustedes pueden tragar todo el esperma que sea menester sin temor a quedar encintas. Los espermatozoides no sobrevivirán en el caldo gástrico, ni la temperatura de treinta y seis grados y medio que hay en condiciones normales en el interior de un cuerpo humano es la más conveniente para que coronen su misión con éxito. Es por esta razón que los testículos penden como badajos. Por otra parte, me parece una atrocidad lo que han hecho con las hermanas repudiadas, siendo estas, como intuyo, mujeres de gran vocación. Confío no reincidan en tamaña tropelía si, Dios no lo permita, vuelve el infortunio a cebarse con su comunidad. Un hábito huelga lo suficientemente para disimular nueve meses de gestación. Un parto puede coincidir con el coro de maitines, con el de nona o con el de tercia. Aproveche las ventajas de vivir en un convento, siempre hay un coro oportunamente programado para permitir el desarrollo de determinados acontecimientos con la discreción que estos requieren. Piense además que un recién nacido proporciona una excelente manteca que, combinada con anís y almendras, redoblará la reputación que durante siglos ha acompañado a sus polvorones extramuros.

El Replicante.






Quejica: Alberto.
Asunto: Mis dos hijos.

Replicante de los cojones:

Tengo 35 años, de unas semanas a la fecha he notado un extraño comportamiento en mis dos primogénitos varones de 12 y 10 años respectivamente, primeramente empezaron a pedir compulsivamente zumo de tomate a su madre (cuando odiaban los vegetales), también observé que en ellos surgió un odio desmedido hacía nuestros vecinos sudamericanos (les insultan y maldicen), pero no tenía ni puta idea de donde ha surgido ese cambio radical en sus conductas.

Pero todo quedó esclarecido el día de ayer, yo estaba leyendo los clasificados del Faro de Vigo y escuché mucho jaleo en el dormitorio de mis hijos, fuí a ver que estaba ocurriendo, encontré al más pequeño soplándole la polla al mayor e instantáneamente les grité para que terminaran tan abominable escena.

Les pregunté porqué hacían eso, y no pudieron ocultar la verdad, ambos tornaron sus cabezas hacía el ordenador, ahí estaba usted, hablando de zumos de tomate, soplar pollas, insultando a pobres personas del tercer mundo, explicando detalladamente como realizar una felación al más puro estilo Lewinsky y muchísimas más aberraciones. Es usted un completo hijo de puta, mamporrero de mierda, erotómano, perturbado sexual, bastardo sodomita.

Lo peor de todo es que usted es como un Dios para mis hijos, cuando los interrogué, ambos se excusaban replicando: El replicante lo dice, el replicante lo dijo, el replicante lo hace... joder con el puto replicante de los cojones.

Permítame, pues, pedirle envíe un mensaje a mis hijos diciéndole que lo que han echo es aberrante, también explíqueles que usted no es Dios, de lo contrario me veré obligado a demandarlo por pedofilia y por infundir material transtornante a menores de edad.
Atte. Alberto

P.D. El mayor se llama Felipe Alberto y el menor Benito Javier


Queridos Felipe Alberto y Benito Javier.

A pesar de la distancia y la edad que nos separa el cosmos ha querido ligarnos con uno de sus caprichosos vínculos. El coñazo de vuestro padre amenaza con demandarme, Dios sabrá por qué, y supongo que también planea tomar medidas que os atañen a vosotros, tal vez privaros de vuestras clases de judo o restringiros el acceso a mi sección. No debemos permitirlo. Alguien debe encargarse de vuestra educación, especialmente cuando él pasa tanto tiempo ojeando anuncios de burdeles y buscando chivos expiatorios sobre los que volcar la responsabilidad de sus negligencias. Así que por mi bien y por el vuestro, tendréis que guardar las formas durante una temporadita corta, lo justo para que él crea cumplidas sus obligaciones para con la patria potestad y deje de dar por culo.

Tenéis que buscar un método para soplaros la polla con más disimulo. Ya me imagino que, como buenos lectores míos que sois, no sois gilipollas, y que hasta el momento os habréis andado con tiento. Pero todo celo es poco. Nosotros sabemos, por más que él diga misa, que soplarse la polla no conlleva grandes escándalos, y que si fuisteis sorprendidos sólo pudo deberse a un exceso de ociosidad y vocación inquisitorial por su parte. Vosotros controláis sus horarios, así que ceñiros a ellos. También os recomiendo que reservéis parte de vuestro exiguo presupuesto para autoprocuraros vuestros zumos de tomate. Tarde o temprano comenzaréis a sisar en el bolso de vuestra madre, y nada mejor que estrenar el hábito con un propósito tan saludable como este.

Para acabar, tengo que advertiros que me ha dejado muy preocupado eso de que les estéis perdiendo el respeto a vuestros vecinos sudamericanos. Sin duda, se ha producido en error de interpretación que conviene corregir cuanto antes. Veréis, esa gente ha tenido el valor de renunciar a la seguridad de su hogar y a sus seres queridos por circunstancias que nunca os desearía, y sólo por eso merecen toda vuestra solidaridad. Si os parecen feos existen dos formas políticamente correctas de manifestarlo: la primera es ir al cementerio de Down, en Kent, Inglaterra, y orinar sobre la tumba de Charles Darwin. La segunda, esperar unos años a que tengáis edad para ejercer vuestro derecho al sufragio y votar en contra del PP por establecer un acuerdo de regulación de flujos migratorios con El Ecuador cuando podrían haberlo hecho con Brasil, Argentina o Venezuela, países que también lo necesitaban y habrían elevado el listón estético del mestizaje ibérico.

El Replicante.