EDITORIAL:
LA CULPA FUE DEL CHA CHA CHA |
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Es indignante. El juego de la ignorancia contra la verdad de los hombres. Esta semana se publicaba a bombo y platillo que la revista gratuita 20 minutos, edición Madrid, había sido víctima de unos hackers que habían accedido a su sistema para cambiar una frase del horóscopo de Tauro, en la que se leía: "Todos los hijos de puta de este horóscopo serán acuchillados".
Las maquetas, antes de serlo, son un documento Word o lo que sea, entregado por el colaborador, que a su vez es revisado por el redactor-jefe, el cual después de editarlo y corregirlo, lo entrega al maquetador. Este lo compagina, y lo remite a la imprenta, pasando en ocasiones por una prueba previa de color. Todo ello se hace en una red interna, donde la maqueta QuarkXPress es enviada a rotativa mediante un magneto-óptico, la mayor parte de las veces. Entonces, si la evidencia es clara, y el horóscopo fue revisado por varias personas, y jamás se expuso en el directorio público de la web (porque no tiene ningún sentido, si quiere ser impreso), ¿cómo apareció luego ese texto en la edición papel? La respuesta la encontramos en las encuestas de las empresas especializadas en seguridad informática. Un elevado porcentaje de los ataques se producen dentro de la empresa. Lo curioso de esta historia es que la rumorología dice que se debió a una broma entre compañeros. Uno modifica el horóscopo creyendo que el redactor-jefe lo leerá antes de su envío. Se olvida del tema. El redactor-jefe como que no cumple su papel de revisor, y cuando se quiere dar cuenta ya está publicado.
No deja de ser curioso que, al poco, Metro sufría otro de estos "supuestos" ataques. Se cambió el titular "diputados" por "subnormales" quedando lo siguiente: "Dos subnormales del PSOE otorgan la Asamblea de Madrid al PP". Y digo yo: ¿cuál será la verdadera historia? ¿Algún compañero periodista de la propia publicación con ganas de broma? ¿O una forma de encubrir la opinión de la editorial ante dos tránsfugas? ¿Quién sabe? Algún día quizás conozcamos lo que sucedió de cierto en ambos historias. Pero, por favor, que dejen de culpar a los hackers de la mierda que se les ha colado en sus casas. Colme. |