EL CANIBAL

Un caso de canibalismo con supuesto consentimiento de la víctima ha sacudido Alemania tras conocerse que un vecino de Rotenburgo del Fulda, ex sargento del Ejército, se dedicaba a buscar por internet a hombres dispuestos a morir y dejarse comer en una especie de ritual sangriento.

Las excavadoras continuaron hoy su tarea en el jardín de la vivienda del detenido, en esa pintoresca localidad del Estado federado de Hesse (centro de Alemania), en busca de restos humanos, después de que se encontraran algunos que aparentemente pertenecen a una víctima, un berlinés de 42 años.

El brutal suceso ocurrió en la primavera del año pasado cuando Bernd Jürgen B., ingeniero diplomado y fumador compulsivo, se pidió un día libre en el trabajo para arreglar "asuntos privados" y viajó a la citada localidad para encontrarse con el presunto caníbal.

Armin B., de 41 años, vive en un barrio periférico de la localidad, en una casa antigua de grandes dimensiones que compartió con su madre, con quien vivió en los últimos años hasta que ella murió y que, tenía un carácter muy dominante.

Según esa misma fuente, el sospechoso había cerrado algunas de las habitaciones y la muerte de su madre le convirtió en un tipo reservado al que varios vecinos han descrito, sin embargo, como "muy educado, bien vestido y cordial".

El presunto caníbal fue detenido y firmó una confesión completa sobre el brutal crimen en la que asegura que la víctima le dio su consentimiento para matarlo y comérselo.
 
Armin B. el canibal


Según la misma, en el primer paso del sangriento ritual, que tuvo lugar en un sótano de la casa convertido en una especie de matadero, el caníbal le cortó el pene a su víctima y ambos se lo comieron mientras una cámara de vídeo recogía la escena.

Después, Armin M. lo mató de varias puñaladas y cortes en el cuello, lo colgó cabeza abajo, destripó y cortó en trozos, algunos de los cuales enterró en el jardín, mientras que el resto de ellos los congeló para ir comiéndoselos en los meses siguientes.

La Fiscalía de Kassel confirmó hoy que la secuencia completa del crimen está registrada en una de las cincuenta cintas confiscadas.
Bernd, la victima que se comió su propio pene
 

"No tenemos ninguna duda en torno a la capacidad de juicio del acusado", manifestó hoy el fiscal de Kassel, Hans-Manfred Jung, quien añadió que, de lo contrario, el sospechoso no estaría ahora en la cárcel sino en un psiquiátrico.

La Policía siguió la pista del supuesto caníbal tras toparse en en internet con un anuncio cuyo texto, según publica hoy el diario "Bild", era el siguiente:

"Busco joven de entre 18 y 30 años, bien formado, para sacrificarlo"


Los numerosos psicólogos consultados por los medios informativos alemanes desde que se conoció el crimen se esfuerzan por explicar tanto las motivaciones del asesino como las de la víctima.

Algunos de ellos aseveran que la ruptura de un tabú que supone el canibalismo sólo puede ser resultado de un "grave trastorno de la personalidad", y que los medios de comunicación, especialmente internet, pueden contribuir a perder todo escrúpulo ante ataques sádicos de carácter sexual.

Con todo, tanto si Berd Jürgen consintió realmente someterse al luctuoso ritual como si no, lo cierto es que otras seis personas respondieron al anuncio que puso el presunto caníbal después del crimen. Una de ellas era la Policía.

El sospechoso, quien ingresó hoy en prisión, sirvió durante doce años en la Bundeswehr (el Ejército alemán) y alcanzó el grado de sargento. Después, hizo un curso de informática y encontró un trabajo en una empresa del ramo en Karlsruhe.

Armin M. no será procesado por canibalismo porque eso no está tipificado como delito en el ordenamiento jurídico alemán pero, además de la acusación de sospecha de asesinato a la que ya se enfrenta, podrían añadirse las de asesinato por motivaciones sexuales y la de perturbar el descanso de los muertos.