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El Joven Rey Arturo El joven
rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino
mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El rey pudo haberlo matado
en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes
de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de
Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando en el plazo de un
año hallara la respuesta a una pregunta difícil. El precio
sería alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el
precio exorbitante que cobraba por sus servicios. Llegó el ultimo día
del año convenido y Arturo no tuvo mas remedio que consultar a la hechicera.
Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria, la condición de que
primero aceptara el precio! Ella quería casarse con Gawain, el caballero
más noble de la Mesa Redonda y el mas íntimo amigo de Arturo. El joven
Arturo la miró horrorizado: era jorobada y feísima, tenía un solo diente,
despedía un hedor que daba náuseas, hacia ruidos obscenos. Nunca se
había topado con una criatura tan repugnante. Se anunció
la boda y la vieja bruja, con su sabiduría infernal, dijo: Lo que realmente
quiere la mujer es: "Ser la soberana de su propia vida". Gawain
se apresuro a hacer cálculos... ¿quería tener durante el día a una joven
adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad
de su alcoba a una bruja espantosa? ¿o prefería tener de día a una bruja
y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal...?
El noble
Gawain replicó que la dejaría elegir por sí misma. Al oír esto, ella
le anunció que sería una hermosa dama de día y de noche, porque él la
había respetado y le había permitido ser dueña de su vida.
LA MORALEJA
ES QUE NO IMPORTA SI LA MUJER ES BONITA O FEA... |