Si viéseis el Festival desde mi punto de vista, veréis que es a la vez una bendición y una maldición. Lo primero, porque tengo acceso a sitios, personas y situaciones que el público que nos visita no ve. Lo segundo, porque trabajando para FICEB no tengo apenas tiempo para poder disfrutar el Festival como nuestro incondicional público lo hace.

En once ediciones del Festival Internacional de Cine Erótico de Barcelona he visto y oído de todo. He tenido breves interludios con "starlets" tragadas por la voracidad del negocio adulto, y me he enamorado perdidamente de mujeres como Ona Zee o Ira Hoffman. He visto como el público hacía cola para follarse a Rosanna Doll en aquel "gang-bang" de infausta memoria, presenciado en primera fila como Luca Damiano no para de hablar mientras le hace un "fist-fucking" a una voluntaria, ido de copas con Rocco Siffredi o John Dough, extasiado ante el cuerpo desnudo de Ginger Lynn o escoltado a Cicciolina. Ya se sabe, "es solo porno, pero me gusta".

Organizar el Festival supone un esfuerzo titánico por parte de un verdadero ejército de gente. Normalmente vamos trabajando todo el año en su preparación, hacemos contactos, tenemos reuniones, tomamos decisiones y vamos perfilando lo que será la primera semana de Octubre de miércoles a domingo, fecha fija de celebración del FICEB. Cuando acaba el verano, el ritmo ya es frenético. La semana previa al FICEB está plagada de entrevistas, presentaciones, debates y planificación cuidadosa. En cuanto llega el lunes, entro en la Farga de L'Hospitalet sabiendo que ya no saldré de allí hasta el domingo por la noche.

La primera visita al recinto, mientras se está montando, es muy especial. Ves como se levanta poco a poco una especie de Sodoma y Gomorra de campaña, y no puedes evitar el pensar "el miércoles no estaremos listos para abrir". Pasa todos los años. Los dos primeros días son agotadores, entre montar el Fetish Café y organizar todo el lío de la prensa. Llegas a casa tarde y destrozado, pero ilusionado con lo que ha de venir. De momento, no has visto aún ni una triste teta, pero ya vas adivinando, por lo que oyes.

El amanecer del miércoles 1 de Octubre es una especie de mezcla entre el día de Reyes y hacer "puenting" con una cuerda de la que no te fías mucho. Después de un par de entrevistas radiofónicas, me tocó ir a Canal 25TV para grabar un debate con Narcís Bosch. Parece mentira que un tío tan majo y tan tranquilo como él albergue una mente tan perversa. Contamos en la tele como una vez que iba a mear, me encontré con Narcís y todo su equipo, que estaban rodando unos polvos allí mismo en el lavabo, fue dantesco. La presentadora se descojona.
Hay follones con el taxi de vuelta, y Narcís y yo llegamos justo cinco minutos antes de la presentación oficial del FICEB, a las 13:00.


En la presentación, todos los años pasa lo mismo. Los periodistas casi se dan de leches por fotografiar a las increíbles pandillas de actrices que trae cada productora. Al menos, fue algo mas tranquilo que el año anterior con Cicciolina: los de seguridad se tuvieron que emplear a
fondo. Pero con tanta mujer de bandera sucintamente vestida, cuesta trabajo concentrarte en lo que dices por el micro y que quede bien... De todas maneras, nos vamos moderando con cada entrega: el año anterior, Damiano abrió de piernas a una de sus actrices delante de toda la prensa, para que le pudieran retratar a gusto el potorro. Los "flashes" casi nos dejan ciegos... Este año se ha limitado a soltar una de sus famosas groserías. Nos tomamos una copita de cava, y cada uno a lo suyo.

El primer día de Festival es un poco flojo, todo está empezando a rodar, pero los habituales que no se pierden ninguna edición (a muchos ya les conozco y les saludo como si fueran de la familia) ya están allí desde que se abren las puertas. La Farga es un recinto enorme, y con tres mil personas pululando por allí, parece que está vacío. Pero solo hay que esperar al sábado para alucinar en colores...


Hay unos catorce escenarios funcionando de manera casi constante a lo largo del día: el gigantesco de IFG, Hustler Video, Interselección, el "oficial" de Festival, Thagson Video, Conrad Son, PeriodicoDiario.com... Son el plato "fuerte" con el que el público mas disfruta: "strip-teases", números partipativos, chicas solas, parejas, tríos y hasta cuartetos. Es la imagen que todos tenemos del FICEB: un escenario de moqueta roja, una chica desnuda contoneándose sobre él, y delante, un verdadero ejército de "friquis" de toda condición y pelaje, mas armados de cámaras que una convención de japoneses y fotografiando y filmando a toda máquina. No hay que ser un lince para imaginar que hay gente que hace acopio de vídeos para pelársela el año entero. La verdad es que tengo muy poco tiempo para disfrutar de estos espectáculos, pero de lo que he visto, hay varias cosas que me han gustado mucho. En el escenario de Festival salía una chica llamada Anoushka, fácilmente reconocible por llevar el pelo la mitad negro y la mitad rubio. Delgada y menuda, tendríais que haberla visto colgándose de las barras: haría aúllar a un santo. Además, una auténtica máquina: creo que actuaba seis o siete veces al día. Al lado de la puerta del Fetish Café, donde yo trabajo, había una zona acotada en la que podía estar, justo encima del escenario, y podía verla con toda comodidad. Pasé al "backstage" a conocerla, un verdadero encanto con unos muslos de locura.

Las trifulcas que monta Damiano en el escenario de IFG son otras de mis favoritas. Te saca cinco o seis voluntarios del público, y les hace de todo. La mayoría de la gente se corta de subir, o si lo hace, no trempa con los nervios, pero el que lo consigue, se llevará una buena mamada o, con un poco de suerte, mojará el churro. El año pasado subieron chicas del público al escenario, y se montó una buena...

El que está que se sale es el Chivi. Del acojone que pasó el año pasado, cuando vino por primera vez (el chaval no sabía lo que es un FICEB en vivo y en directo), ahora ha pasado a actuar en el escenario de PeriodicoDiario.com, donde sus incondicionales le aclaman con deleite. En mas de un recital le pusieron una chica para animar el concierto, y el resultado fué redondo. "Coños", "El Abuelo es Gay" y "Radikal" fueron de lo mas coreado. Para homenajear al Maestro (¡gracias por dedicarme mis originales de "Radikal" y "Nuevo Catecismo", Chivi!), le invité al Fetish Café, le hice sentarse en la mesa de presidencia y presenciar una de nuestras sesiones de sado. Por la cara que puso, debió alucinar mucho con todo nuestro montaje. Es un tío muy legal y humilde, creo que a veces no se cree que la gente le siga con tanta fidelidad.

Y no es porque yo sea el responsable técnico del Fetish Café, pero es visita obligada para todo "freak" que se precie. Lo que hacemos allí despierta morbo en cantidad industrial: cuatro pases al día con las mas variadas combinaciones de amas y esclavos en escena, y hemos llenado a tope prácticamente en todos. No creo que todos los que vengan sean amantes del sado como yo: hay gente curiosa, "enteradillos" y gente que pasa del tema, pero que disfruta con toda la parafernalia que ponemos en marcha.

Es el sexto Fetish Café en el que participo, desde que empezamos en 1998, y sin el, gran parte de lo que es para mi el Festival perdería su sentido. Lo de los cuatro pases es una esclavitud constante, lo reconozco, pero el buen rollo que hay entre la gente que lo sacamos adelante y lo mucho que nos divertimos compensa de sobras. El "paseíllo" o cabalgata que Dómina Zara y nuestra gente hace media hora antes de los pases es de lo mas retratado del FICEB. La verdad que es espectacular, con Vanessa metida en la jaula y escupiendo fuego, los esclavos encadenados o con potros, y Dómina Zara subida en su carro, del que tira una "pony-girl". Mucha peña se arriesga a recibir un pescozón de los Hells Angels, que nos llevan la seguridad desde hace años, para sacar una foto.

El jueves ya empieza todo a rodar como una máquina bien engrasada, el número de visitantes crece, y con él, lo peor del FICEB: el ruido. La música está tan alta, y hay tantos equipos de sonido monstruosos por todas partes, que a veces no oyes ni tus propios pensamientos. La gente hace verdaderos esfuerzos para hacerse entender o hablar por el móvil (muchos se meten en el lavabo, verdadero centro de peregrinación en la Farga).

A ese bombardeo sónico constante le achaco yo esa sensación extraña que sientes cuando entras en el FICEB: parece que hayas entrado en un universo paralelo, en el que todo tiene un halo de caliente irrealidad. Fijaos si el ruido es bestia, que en el Fetish tuvimos que duplicar los 1.000 watios de sonido de los que disponíamos para que la música se oyese con una cierta decencia, pues el sonido de fuera nos engullía, jodiéndonos el espectáculo. Por la noche, tuve el privilegio de ir a cenar con el director del Festival, Dómina Zara y Luis García Berlanga, el presidente de honor del jurado. Luis tiene ya 82 años y está un poco cascado, pero sigue siendo un cachondo de primera división. El sado y los zapatos de tacón alto le vuelven loco, y te acogota cuando empieza a hablar de temas de sexo: es como tener delante una enciclopedia viviente. Y además, pagó el dire: ¿que mas se puede pedir?



Para cuando llega el viernes, la falta de sueño, el exceso de tabaco y el calor empieza a pasarte factura. La media de ese día es de 10.000 visitantes, y la Farga está ya en toda su salsa. Pasé un muy buen rato con Valeria Do Fogo, una de las actrices de Conrad Son, vestida solo con lencería y vivaracha como una gata joven. Cuando paseaba con ella cogida de la cintura camino, de su "stand", muchos me miraban no se si con envidia, o mentándome los muertos para adentro...

El trabajo de prensa se recrudece: no paro de conceder entrevistas y de hacer declaraciones, desde radios y televisiones locales, hasta equipos de Playboy TV o gente de medios que ha venido desde Colombia o Miami... Los cuatro pases del Fetish nos salen bordados, y para celebrarlo, mas de quince personas del equipo nos vamos a cenar y a tomar unas copichuelas, con lo que nos recogemos a las tantas...

Y el día siguiente es el sábado, las puertas se abren a las 10 de la mañana y me toca madrugar. Otro día mal dormido: despacho un par de medios y antes de las once, hago el tradicional "speech" inaugural del IV Congreso de Webmasters X. Es muy agradable encontrarse con la gente del negocio de Internet, todos somos muy coleguillas y, aunque parezca una cosa aburrida el ponerse a hablar de temas técnicos habiendo abajo lo que hay, nos lo pasamos como enanos. De ahí vuelvo a mis obligaciones. Había hablado con Melanie Moore, una "starlet" italiana a la que viene a promocionar su marido, un tipo grande y pesado con la cara mas dura que el cemento, para hacer alguna cosita cachonda para Yonkis. Pero la niña, aunque buenorra, está como una regadera y me monta un pollo del que no reproduciré los detalles, así que opto por mandarla a que siga haciendo gárgaras con semen, que es lo suyo. Algo parecido me ocurrió con Bibian Noray, la actriz porno tarraconense, pero esta vez no por culpa suya, sino de los atorrantes de su "servicio de seguridad". Bibian es una tía legal, pero tengo la impresión de que la gente que le rodea está un poco ida de la chaveta. El rollo de los tíos con camisetas negras, gorra con logo y pinganillo en la oreja no me impresiona lo mas mínimo. Como desquite, hacemos una entrevista juntos para Radio Barcelona que hace que salten chispas del micrófono. Mientras
hablo, la miro de reojo y no hago mas que pensar que me encantaría comerle el coño...

Afuera, la multitud ruge como un dragón gigantesco: 23.500 personas pasan por la taquilla del Festival ese día. El sábado por la tarde intendo estar por lo mío y moverme lo menos posible: hacen falta casi 20 minutos para llegar desde el Fetish Café a la oficina de Prensa o al bar de
enfrente, a buscar un poco de cordura en forma de whisky con hielo. Pero no lo consigo: entre citas, amigos gorrones que hay que ir a buscar a la puerta, charlas con algún compañero del sector o pellizquillos a conocidas de buen ver, acabo derrengado. Tras el último pase de Fetish, tengo una entrevista de TV hasta mas tarde de las 11, y acabo yendome a cenar con mi mujer y un matrimonio amigo. Me dan las tres de la mañana...Si sobrevives al sábado, el domingo es ya un trámite. Hay menos visitantes, "solo" 8.500 contamos...


Ese día me paseo por la Farga con la camiseta de Yonkis, y atiendo a varios equipos de TV con ella puesta. He de participar en una ponencia sobre PHP en el Congreso de Webmasters: muchos se percatan del detalle, y yo pongo a Yonkis.com como un buen ejemplo de diseño Web. Algunos compañeros del fondo ríen y aplauden. Los webmasters estarán encerrados hasta el mediodía en el auditorio, pero a mí me queda mucho trabajo por hacer. En los escenarios, después de comer, todo el mundo saca la artillería pesada para darle una buena despedida al Festival. Y el respetable está encantado. Siempre hay alguna oferta de última hora en los "stands", y toda la animación que quieras, aunque se nota que hay mucha gente que tiene ya ganas de recoger el quiosco y marcharse a su casa. Seguimos llenando a saco en el Fetish Café, creo que nunca hemos tenido tanta gente. La última sesión es siempre muy emotiva: aunque parezca mentira, tenemos que hacer esfuerzos para contener las lágrimas al despedirnos. Los "chicos duros" también tenemos nuestro corazoncito.
Pero tras la salida del público, empezamos a desmontar a toda máquina. En menos de media hora, casi no queda ni rastro de lo que hemos estado haciendo durante cinco días. Organización me comenta que la zona gay, novedad de este año, ha estado a reventar todo el fin de semana, al igual que la lucha en barro. Cojonudo. Pero aún tengo que pasar la última prueba antes de poder irme a mi casa a descansar: la Cena de Gala para la entrega de los premios del Festival.


En menos de hora y media llego a casa, me ducho, me pongo de pingüino y entro por la puerta del Hotel Barceló Sants. La mayoría de invitados ilustres del FICEB se alojan allí, para ellos es mas fácil... Hay mucho copete y no poco pijerío, pero tiene su coña estar allí, con todos tus amigos (y tus enemigos) vestidos de fiesta y con ganas de jolgorio. Los vestidos de noche de ciertas invitadas harían cascar la aorta a mas de uno.
Estoy sentado en la mesa del jurado, con Ponce, Manolo Valencia y Carlos Aured: hacemos el cabestro mas de lo recomendable, que para eso estamos allí invitados. La entrega de premios es un poco pesada, pero claro, estamos allí para eso.
Nacho Vidal, Narcis Bosch y Conrad son los triunfadores de la noche: los tres son buenos amigos míos, y los felicito efusivamente. Doy mi último "speech" a la prensa, recibo un discreto sobre con mis emolumentos, y comienzo a desfilar para la puerta, despidiéndome de la gente que mas quiero. Juani de Lucía me invita a ir a Bagdad la semana siguiente, cita que no pienso perderme. Me fundo en un abrazo con Narcís Bosch y quedamos para llamarnos pronto. Cuando he logrado salir hasta la puerta, son las cuatro de la mañana de un día muy largo. Nacho anda haciendo cachondeo en la puerta, diciendo que ya va borracho, pero no suelta sus Ninfas ni por asomo.
Me da un abrazo de oso y dos besos (una costumbre entre caballeros del porno), y subo al coche. El FICEB 2003 acaba de terminar. Lo malo es que yo ya estoy pensando en el siguiente...


Paco Campos
Portavoz de Organización del FICEB 2003

Con mi agradecimiento a Yonkis.com